Dos jóvenes Aprendices, decidieron retar a su Maestro, y poner a prueba su Sabiduría. Para ello, trazaron un plan, con el que pretendían demostrar que estaban por encima de él.
Pensaron ir donde su Maestro, con un pajarillo vivo, oculto en la mano. Entonces, preguntarían a su Maestro, si el pajarito estaba vivo o muerto. Si el Maestro respondía que la avecilla estaba viva, entonces, antes de abrir su mano, romperían el frágil cuello del animal y mostrarían el pajarito muerto a su Maestro.
Se está hablando mucho acerca de la Liberación, de soltar el pasado, librarse de los apegos, anclajes, paradigmas limitantes, etc.
Sin embargo, el Camino de la Liberación es un Proceso, que conduce a un estado mental y espiritual determinado.
Existe un orden natural, en este proceso de Liberación y me doy cuenta de que, el Camino a recorrer no es infinito, como me dijeron y creí, si no que, culmina en un estado de coherencia entre pensamiento, palabra y hechos.
A este estado, seguramente seguirán otros, de ahí la calificación de Camino Infinito de la expansión de la Conciencia. Yo debo aclarar que, me estoy refiriendo a un Camino, que es conocido y ha sido enseñado por los Maestros y que concede ese estado de Liberación, que de ningún modo es el final de nada.
Tu material real, tu ser real, es un campo de posibilidades infinitas compuesto por fuerzas abstractas sin interpretar. Este campo infinito que compone todas las cosas suele recibir un nombre: conciencia.
La experiencia de este campo objetivamente observándose a sí mismo, es el campo expresado como universo físico. El mismo campo, la misma conciencia observándose a sí misma subjetivamente, es lo que llamamos mente y este mismo campo observándose a sí mismo como observador es lo que nos da la experiencia, la sensación de que existe un yo aislado con una mente aislada observando las cosas aisladas.
En cierta ocasión… un discípulo preguntó: Maestro, ¿En la lucha, qué es mejor, ganar o perder?
El Maestro respondió: Lo mejor… es no luchar !!! Si pierdes, puedes resultar herido gravemente e incluso morir. Si ganas, habrás causado daño a los demás y por la Ley del Karma y la Ley de la Cosecha, ese daño volverá a ti multiplicado.
En nuestra mente subconsciente, la palabra Ganar, está asociada a la victoria en la lucha o la competición. Luchando por la Vida, batallando, peleando…
Te lo dice alguien, que en sus años de juventud, buscaba cualquier ocasión de competir, intentando correr incluso más rápido que mi propia sombra, jejej
Sin embargo, debes saber, que existen maneras auténticas, diferentes y mejores para Ganar sin competir:
Ganar a través del Amor Incondicional, del Perdón y el Dar.
El Conocimiento El Secreto:
La Ley de Atracción en el Sistema Educativo.
Muchas de las decisiones más grandes que fueron responsables del establecimiento de la civilización, fueron tomadas asumiendo grandes riesgos que, a menudo, significaban la posibilidad de muerte. Nosotros como una humanidad creamos nuestra realidad y juntos con el sistema educativo podemos dar el ejemplo en ser los pioneros de dar el conocimiento que apunta a una vida más prospera y equilibrada.
En mis talleres El secreto de Éxito y la Riqueza hablábamos de que los frutos de hoy son las semillas del pasado, que toda acción efectuada en algún momento de la vida tiene su repercusión más adelante en el tiempo. Hablábamos de que la sociedad humana, con todos sus conflictos, no está haciendo otra cosa que recoger lo que su propia siembra plantó tiempo atrás. Sin culpar a nadie nosotros somos los responsables colectivamente y individualmente de lo que creamos. Y también comentamos que la humanidad avanza por su camino evolutivo de la misma forma como lo hace un río que va descendiendo por las laderas de una montaña.
Para vivir tu prosperidad tenemos que vernos a nosotros mismos como seres creativos. Con nuestra mente tenemos nuestros factores intelectuales, las facultades superiores. Recuerde que son Razonamiento, Imaginación, Intuición, Concentración y Percepción. Cuando vives a través de tus sentidos estás trabajando en un plano competitivo porque hay un suministro limitado y debes tomar lo que puedas. Cuando estás en el plano creativo, hay un suministro infinito o abundancia ilimitada, así que querrás dar todo lo que puedas.
Cuando estás operando en el plano competitivo, estás operando de lo físico hacia arriba. Cuando estás operando en un plano creativo, estás yendo del espíritu hacia abajo. Así es como Dios opera: de lo más alto a lo más bajo. Ahora leamos lo que nos ensena Wallace D. Wattles de su libro: “La ciencia de hacerse Rico”; aun cien años después de su primera publicación, nos enseña cómo seguir avanzando hacia una vida más plena, próspera y llena de descubrimientos e inspiro a Rhonda Byrne's a escribir libro y película “El Secreto“.
La Paz es una condición indispensable y precursora de la Prosperidad, fundamentalmente la Paz con uno mismo. Nos vienen diciendo que todas las situaciones y experiencias de la vida, son el reflejo de nuestro mundo interior y que son una creación de nuestra propia mente.
Reflexionemos acerca de esto. A menudo, tenemos que afrontar problemas y dificultades, algunas de índole financiero y realmente no asumimos que nosotros somos los únicos responsables de ese dolor y sufrimiento. Sencillamente no podemos creer que eso sea cierto. No parece una actitud inteligente ni responsable causarse dolor uno mismo. Sin embargo, veamos qué es lo que está sucediendo:
Los hábitos constituyen los "automáticos" de nuestras vidas, los creamos a través de conductas repetidas y después ellos nos gobiernan. Alguien que empieza a fumar lo hace conscientemente, cuando ha repetido esa acción muchas veces, fumar se ha convertido en una necesidad física y psicológica que realiza automáticamente. Podemos asegurar que los hábitos que creamos terminan siendo nuestros verdugos o nuestros aliados, según su naturaleza.
Los hábitos son positivos o negativos, jamás neutros, porque producen consecuencias positivas o negativas en nuestras vidas. Los positivos constituyen las "virtudes", puerta abierta al éxito y la felicidad. Los negativos constituyen los "vicios", camino al fracaso y la infelicidad. Lo bueno que logramos en nuestras vidas es producto de las virtudes. Lo adverso es producto de los vicios. Los accidentes, las enfermedades, los hechos externos aunque parecen no depender de nuestras voluntades, son casi siempre el vicio de crear y mantener en las mentes, pensamientos negativos que por la "Ley de Atracción" creamos para satisfacer insconscientemente nuestras mentes. Resulta inviable triunfar a través de los vicios, es necio creer que se llega a ser el presidente de una gran compañia por ser el más incumplido o el más mentiroso. Como tampoco podemos esperar fracasos por ser los más organizados y respetuosos, los más estudiosos y los más consagrados.