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Es muy normal encontrar en textos de autoayuda y escuchar a muchos motivadores frases como: “Pensamiento positivo”, “Actitud mental positiva”, “Cambio de actitud”. Muchos dicen con demasiada facilidad: “Cambie” su forma de pensar, su actitud, sus hábitos para que pueda triunfar. De hecho muchas personas experimentan cambios en sus vidas motivados por circunstancias externas como una buena lectura, un tratamiento espiritual ó religioso, un buen consejo, alguna situación desconcertante que los hace reflexionar sobre su comportamiento, alguna crisis que tire al traste todo lo que estimaba como seguro y cierto en su vida; pero generalmente estos “Cambios” son temporales mientras las cosas se vuelven a normalizar para continuar incurriendo en los mismos pensamientos, las mismas actitudes y los mismos hábitos.
Es también común escuchar a padres y educadores reclamándoles a sus hijos y alumnos “mejor actitud hacía el estudio” ó hacia lo que hacen; y bien caben aquí interrogantes como: ¿Es la actitud en el ser humano un hecho independiente de cualquier otra circunstancia, de tal manera que cualquiera la pueda cambiar en cualquier momento sin ninguna dificultad sin afectar otros aspectos básicos de la psique humana?. ¿Son los pensamientos algo improvisado ó circunstancial que aparecen y desaparecen por obra y gracia del espíritu santo y que se puedan crear ó modificar sin ninguna dificultad, y lo más importante, mantenerlos fijos en la mente sin mayores dificultades?. ¿Se pueden crear nuevos hábitos de un día para otro sin ninguna dificultad y seguir siendo fieles a ellos consciente e inconscientemente?
La verdad es que tanto los pensamientos, como las conductas y los hábitos son consecuencias de procesos anteriores en la mente humana y tratar de modificarlos sin tener en cuenta sus orígenes es tan necio como andar por las ramas del árbol del mal sin afectar sus raíces. Entre más podes las ramas sin tocar las raíces más se fortalecerán. Si se desean cambios verdaderamente estructurales en el pensamiento, las conductas y los hábitos es indispensable conocer a fondo los elementos, las circunstancias y los elementos que los anteceden. Detallaré a continuación los ocho pasos que determinan lo que podríamos llamar “Destino” en las personas y analizaremos en próximas entregas por este mismo medio cada uno de ellos.
Primero: LENGUAJE: aunque existen muchas formas de lenguaje y comunicación, las palabras son indudablemente el principio de la creación, todo lo que pasa en la vida de cualquier persona ha sido creado con palabras, indiferentemente de que se hayan pronunciado en serio ó en broma, con rabia ó contento. La palabra hablada posee fuerzas insospechadas, es dinámica, es creativa ó destructiva, la palabra es un don divino y se debe usar con respeto sacro.
Segundo: MENTE SUBCONSCIENTE: Ubicada en el hemisferio derecho del cerebro. La repetición de las palabras crea en la mente subconsciente: ideas, sistemas de creencias, programas mentales, paradigmas. Aclarando que los términos anteriores suelen ser sinónimos y que hoy se conocen universalmente más como Paradigmas.
Tercero: MENTE CONSCIENTE: Ubicada en el hemisferio izquierdo del cerebro.
Aquí se producen los pensamientos que no son otra cosa que las imágenes y los sonidos de los paradigmas, son producidos por cualquier estímulo interno ó externo, lo que indica que los pensamientos no son algo improvisado y que las palabras constituyen la materia prima con que son elaborados.
Cuarto: SENTIMIENTOS: Son estados mentales, en un sentido práctico: “hijos del pensamiento”, constituyen los motivadores ó desmotivadotes del ser humano.
Quinto: ACTITUDES, CONDUCTAS, COMPORTAMIENTOS. Son el fruto de los pensamientos animados por los sentimientos.
Sexto: HÁBITOS: Son los automáticos comportamentales producidos por la repetición de las conductas. Pueden ser positivos ó negativos, jamás son neutros ya que siempre producen efectos en el ser humano. Los hábitos positivos determinan las virtudes y los negativos los vicios. Constituyen los legítimos gobernadores de la vida humana.
Séptimo: CARÁCTER: Está constituido por el conjunto de todos los hábitos, determina desde luego la calidad personal del individuo. Entre más hábitos positivos tenga una persona más fuerte es su carácter y posee mayor fuerza de voluntad. Entre más hábitos negativos tenga más débil es su carácter.
Octavo: DESTINO: Considerado por muchos como la buena ó la mala suerte. Lo que significa que cada ser humano es el arquitecto de su propio destino y que siempre representa la consecuencia de sus propios procesos.
Por lo anterior podemos afirmar:
DIME CÓMO HABLAS Y TE DIRÉ QUIEN ERES.
SI QUIERES ASUMIR LA RESPONSABILIDAD DE TU DESTINO,
DEBES ASUMIR YA, LA RESPONSABILIDAD DE TU BOCA.
Padres de familia: antes de preocuparse por la forma de pensar, sentir ó actuar de sus hijos, lo primero que deben revisar es la forma como Ustedes les hablan y la forma como ellos lo hacen y seguramente allí encontrarán el motivo de sus comportamientos. La actitud hacía su carrera universitaria se crea y se conoce por su lenguaje. Escúchelos y ayúdelos a construir mediante palabras asertivas, paradigmas efectivos que generen actitudes positivas hacia su carrera, el mundo que los rodea y principalmente hacía sí mismos.
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Gracias Senor Villa Rios por transmitirnos sus ensenanzas. Estare atenta a sus nuevos articulos.
Isabel